producto(s) Ir al carrito

BLOG

La prevención del acoso escolar

Por: Hilda Rosa Gómez, M.A.Ed.
07 / mar / 2014

La brutalidad entre compañeros(as), el acoso escolar, hostigamiento, intimidación o "bullying" se refiere a una forma de agresión común en la escuela, caracterizada por un acoso sistemático y repetido. El término "bullying" proviene de la palabra toro ("bull") y se utiliza para resaltar la cualidad de fajar y embestir que tienen los acosadores, agresores, bravucones, abusadores, como también les suelen llamar. El "bullying" o acoso implica un desequilibrio de poder que supone que el agresor posee un estatus o una fuerza superior que le hace más poderoso que la víctima. La brutalidad puede ser directa (golpes o insultos) o indirecta (expandiendo rumores para manipular al grupo contra el blanco y aislarlo) entre otras muchas acciones. Estos comportamientos tienen lugar en presencia del grupo en una especie de apoyo para el agresor (Monclús, 2005).

El primero en definir este fenómeno fue Dan Olweus, profesor de psicología de la Universidad de Bergen (Noruega, 1998), para quien la victimización o "maltrato por abuso entre iguales", es una conducta de persecución física y/o psicológica que realiza el alumno o la alumna contra otro u otra, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente pueden salir por sus propios medios. Quienes han sido víctimas padecen en mayor grado que sus semejantes, de los siguientes problemas: depresión, soledad, ansiedad, baja autoestima e incluso llegan a pensar en el suicidio lo que dificulta su integración en el medio escolar y el desarrollo normal del aprendizaje (Limber, 2002). El(La) abusador(a) puede mostrar impulsividad, falta de empatía, dificultad para seguir estructuras y actitudes positivas hacia la violencia. En muchos casos poseen armas para su propia defensa o para intimidar (Cunningham, et.al, 2000).

Este problema no es novedoso. Se conoce de su existencia desde hace mucho tiempo, pero es en los últimos años que se está reconociendo su importancia. Es un fenómeno de la violencia escolar que afecta las escuelas del mundo entero; por lo que existe una gran preocupación a nivel mundial. Niños(as) y jóvenes a través de todo el planeta están sufriendo de acoso escolar. Muchos(as) están muriendo; algunos(as), literalmente, otros(as), emocional y socialmente. En España, Jokin, un estudiante de 14 años se quitó la vida arrojándose de un puente, al sufrir por meses del acoso sistemático de sus compañeros. En Chile, Pamela Pizarro de 13 años, se suicidó al sufrir agresiones verbales de parte de sus compañeras. Aún después de morir sus supuestas compañeras escribieron "menos mal que decidiciste hacerlo tú, porque si no, lo hacíamos nosotras". En Japón, varios jóvenes estudiantes se suicidaron, tirándose de altos edificios, puentes y ahorcándose al ser víctimas de acoso escolar.

Recientemente, matanzas en escuelas y universidades también han sido relacionadas con eventos de acoso. En la Universidad de Virginia Tech, un estudiante chino que había sido víctima de burlas por su acento y al cual le gritaban "regresa a China", mató a 32 estudiantes y profesores antes de suicidarse. En Finlandia, un joven que asesinó a la directora y enfermera de su escuela y a seis de sus compañeros estudiantes también se ha relacionado, según algunos de sus compañeros, con acoso escolar. Un informe del Servicio Secreto del2002 consignó que el acoso escolar está vinculado al 75% de los tiroteos escolares como el caso registrado en el Instituto Columbine, Colorado, en el 1999, donde dos adolescentes violentos, despreciados por sus compañeros, asesinaron a 12 estudiantes, un profesor e hirieron a 24 personas más.

El acoso o abuso, con o sin las consecuencias tan fatales antes mencionadas, suele aparecer cuando la víctima se ve obligada a compartir el medio con el(la) acosador(a) y no existe la posibilidad de huir. Por esto, las escuelas constituyen, sin pretenderlo, un ambiente propicio para su aparición, ya que las posibilidades que tiene la víctima para huir son mínimas y se está obligado a compartir con el(la) abusador(a) en un espacio limitado. Además, existen lugares como los pasillos y los patios donde la presencia o vigilancia es escasa o nula, por lo que el sujeto se encuentra indefenso. Los otros(as) estudiantes, en ocasiones hasta los(as) maestros(as), suelen acogerse al rol de testigos silenciosos de tales eventos, lo que tiende a perpetuar el acoso. Algunos miembros de las comunidades escolares también pueden perpetuar los actos de acoso escolar al negar que estos ocurren, lo que se conoce como el síndrome de negación de acoso escolar el cual incluye actitudes y acciones basadas en los siguientes pensamientos: en nuestra escuela no hay maltrato, en otras sí; hay que aprender a manejarse en la vida; el maltrato forja el carácter; era sólo una broma; es cosa de niños(as); se lo merece, algo habrá hecho; es sólo un caso aislado; lo mejor es pasar la página; dejemos pasar el tiempo a ver si se remite la conducta.

En diversos países del mundo y a raíz de eventos trágicos como los antes mencionados, se han realizado estudios e investigaciones, tomado medidas, creado leyes e implementado programas para prevenir este tipo de violencia escolar. En Puerto Rico, la investigación sobre este fenómeno está en sus comienzos, pero se han iniciado esfuerzos legales para estudiar, prevenir y tratar este problema. Cambios en diferentes leyes estatales y federales pretenden tener un efecto directo en la forma y manera en que se estudian, manejan y previenen las situaciones de acoso escolar, tanto en las escuelas públicas como en los colegios privados. Algunos de esos cambios son los siguientes:

  • El Congreso de los Estados Unidos enmendó la ley Safe and Drug-Free Schools and Communities Act, parte A, Título IV, para añadir esfuerzos y subvención de fondos necesarios para trabajar con esta problemática.
  • La Cámara de Representantes de Puerto Rico presentó el 13 de junio de 2007 el Proyecto 3655 para enmendar la "Ley del Consejo General de Educación de Puerto Rico de 1999" a fm de sujetar la renovación o expedición de licencias para operar escuelas privadas de nivel preescolar, elemental, secundario, vocacional, técnico y de altas destrezas, a que dichas instituciones evidencien fehacientemente que cuentan con e implementan políticas y protocolos definidos, concretos y ejecutables en contra del hostigamiento y la intimidación.
  • La Cámara de Representantes de Puerto Rico presentó el 2 de octubre de 2007 el Proyecto 3942 para enmendar la "Ley Orgánica del Departamento de Educación" con el fin de establecer como política pública la prohibición del "bullying" entre los(as) estudiantes de escuelas públicas; disponer un código de conductas de los(as) estudiantes; presentar informes sobre los incidentes de "bullying" y la remisión anual al Departamento de Educación de un informe de incidentes. En este proyecto se pretende que el Departamento de Educación cree un nuevo Reglamento de Estudiantes para incluir esta política pública de forma enérgica dentro de la escuela, en las áreas circundantes, en las actividades auspiciadas por ella y en los autobuses escolares. Además, se propone proveer a los(as) empleados(as) y estudiantes la oportunidad de participar en programas, actividades y talleres de capacitación, diseñados y desarrollados para adquirir conocimientos y herramientas sobre el "bullying" entre estudiantes o personal escolar.

Como hemos señalado, en Puerto Rico, apenas estamos iniciando esfuerzos para trabajar con esta problemática que tantas repercusiones tiene, a corto y largo plazo, para todos(as) los(as) involucrados(as) y para la sociedad en general. Colaborar para prevenir esta cruel e injusta problemática es una tarea ardua de compromiso y esmero. Todos y todas deseamos un mejor futuro, un ambiente de paz en nuestro país y en nuestras escuelas. Trabajar en pos de esta meta contribuirá a reducir la violencia en todas sus manifestaciones: la violencia doméstica, el maltrato de menores, los suicidios y homicidios, entre otros actos violentos. Es necesario proveer para la transformación de las víctimas actuales, fortaleciéndolas de modo que puedan enfrentar efectivamente situaciones de violencia en un futuro. Es urgente identificar y trabajar con los(as) estudiantes bravucones para evitar que se conviertan en futuros delincuentes. Por último, hay que enseñar a estudiantes, personal escolar, familiares y ciudadanos en general a tomar acciones prudentes y efectivas al ser testigos de actos de hostigamiento y acoso, de modo que se puedan prevenir, manejar y mitigar sus efectos.

© 2016 ANISA, Inc.