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La integración curricular ¿Por qué? ¿Para qué?

Por: Ana Ilsa Rivera, Ed.D.
15 / nov / 2013

La integración curricular ha sido descrita como un enfoque de enseñanza y aprendizaje basado tanto en principios filosóficos como prácticos. Consiste en la unión deliberada de conocimiento, destrezas, actitudes y valores de diferentes áreas temáticas con el fin de desarrollar el entendimiento de ideas claves. Cuando se integra el currículo, los componentes que lo forman se entrelazan y relacionan en formas significativas, tanto para el estudiante como para el maestro.
La integración curricular no es un concepto pedagógico nuevo. La unión de materias o disciplinas académicas ha acompañado a la enseñanza desde tiempos antiguos. Aún así, desde finales del siglo 19, este enfoque recibe una atención especial como método para organizar la enseñanza y como estrategia para facilitar el aprendizaje.

La razón fundamental para la integración curricular nace del sentido común. Los seres humanos - seamos adultos, jóvenes, adolescentes, niños de edad escolar o niños pequeños - nos enfrentamos al conocimiento de forma holística. Solo en circunstancias muy específicas aprendemos conceptos de forma aislada. El aprendizaje constituye un proceso de construcción en el que los conceptos ya aprendidos dan forma a la zapata, o el cimiento, sobre el cual se van acomodando los bloques del nuevo conocimiento.

Este enfoque de enseñanza se adapta a la forma natural en que aprendemos. Cuando una persona aprende algo, su conocimiento no solamente aumenta en esta área en particular, sino que su capacidad de aprender también mejora, lo que afecta positivamente otras áreas. Cada vez hay más conciencia de que el conocimiento no es fijo ni universal y que ningún problema realmente significativo puede resolverse completamente dentro de una sola disciplina. Al integrar el currículo no solamente cumplimos con los objetivos para la enseñanza de una forma abarcadora y creativa, sino que estamos ayudando a nuestros estudiantes a convertirse en aprendices exitosos, preparados para enfrentar los retos del siglo XXI.

La integración curricular responde a varios principios que fundamentan las actividades cerebroapropiadas. El cerebro procesa de forma simultánea las partes y el todo. Los estudiantes aprenden de una forma más efectiva cuando sus experiencias les ofrecen tanto la idea general, como la forma en que esta se enlaza con los detalles. Ninguna disciplina existe en un vacío.

La integración curricular permite que el estudiante establezca estas conexiones. Al tener la oportunidad de enlazar el conocimiento entre las diferentes materias, promovemos que el cerebro establezca patrones. De esta forma se conecta lo que ya se conoce con lo que se está aprendiendo, así como las diferentes formas de aplicar este conocimiento. Cuando integramos el currículo, reforzamos el conocimiento ya presentado y se propicia un aprendizaje efectivo.

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